Entra lentamente, intenta pasar desapercibida, poco a poco te va confundiendo hasta demostrarte que ya se adueño, que piensa quedarse por unas horas. Es ahí cuando tu cabeza parece explotar y volver a surgir de los restos como un fenix, pero explota y surge lentamente, despacio, muy despacio...
Caminas, tratas de hablar, miras, observas cada detalle con atención, percibis algo extraño, que te confunde pero no queres que se vaya.. mientras te hablan y dicen muchas cosas que la mayoría no las entendes o encontras diversas explicaciones como una figura surrealista, los sonidos te dejan hipnotizados, te hacen perderte en el tiempo, en el lugar y espacio, te perdes hasta la cima de encontrarte acostado con los ojos abiertos y el cuerpo sudado...